Algunos inversores inmobiliarios que han vendido recientemente sus edificios de oficinas en Manhattan, han demostrado que la inversión inmobiliaria puede traducirse en grandes beneficios. En el último año, varios inversores han vendido sus propiedades por casi el doble de lo que pagaron por ellas durante la recesión, lo que ha contribuido a cimentar la reputación del mercado de oficinas de Maniatan, como un mercado relativamente seguro, incluso en tiempos económicos difíciles.
Ante esos resultados otros propietarios se han animado a poner en venta sus edificios.
Ahora, se observa con atención, lo que terminen haciendo los propietarios de Worldwide Plaza de 180.000 metros cuadrados, situado en el número 825 de la Octava Avenida. Los propietarios compraron el edificio por 600 millones de dólares en 2009, cuando el edificio estaba medio vacío. Ahora, que han alquilado la mayor parte del mismo, pretenden venderlo por 1.000 millones de dólares.
En el mercado se habla de que la incertidumbre económica mundial ha enfriado la demanda de espacio de oficinas. Pero la demanda de los inversores parece que se mantiene fuerte para los edificios de oficinas que están prácticamente alquilados en sus totalidad con contratos a largo a largo plazo con los inquilinos insolventes.
Aunque estas propiedades están produciendo rendimientos situados en un rango del cinco por ciento, que es mucho más atractivo para los inversores que la deuda con la que compiten.
Tomemos el caso de Harbor Group International, que el mes pasado vendió un edificio de oficinas de 22 plantas situado en el número cuatro de New York Plaza por 265 millones de dólares, más del doble de los 107 millones de dólares que pagó por la torre hace dos años y medio. En octubre pasado, Rockpoint vendió su participación del 49 por ciento en un edificio de 120.000 metros cuadrados situado en Park Avenue Plaza, con inquilinos como BlackRock Inc. y McKinsey & Co. El edificio fue valorado en 695 millones de dólares cuando se compró en julio de 2010. El acuerdo para vender la participación en 2011 valoró el edificio en 1.190 millones de dólares , según personas conocedoras de la operación.
El volumen de inversión en edificios de oficinas en Manhattan ha sido bajo en lo que va transcurrido de 2012, porque muchos propietarios no están dispuestos a vender sus edificios aunque piensen que podrían obtener un buen precio, porque se preguntan en qué podrían invertir si vendieran su edificio. En definitiva, ¿ Qué hacer con el dinero obtenido? Nadie parece querer acciones ni tampoco bonos, aunque tampoco faltan quienes temen que el mercado esté bajando.
Un fondo de CBRE Global Investors compró el edificio situado en el número 1540 de Broadway por 355 millones de dólares en marzo de 2009, y lo vendieron en dos partes por 680 millones en total.