El proyecto de Caldaria para contruir un hotel balneario en la ciudad de Ourense, parado por ahora a la espera de todo el complejo trámite burocrático previo, que incluye el estudio de detalle, en fase de ejecución, del área de reparto A 38-N en la que se encuentra, "no está sin embargo aparcado", según fuentes de la Fundación San Rosendo, y sería nuevamente Caldaria, la firma hotelera que gestiona ya los otros tres hoteles balnearios de la fundación en la provincia, los de Arnoia, Lobios y Laias, la que volvería a hacerse cargo del proyecto de la capital.
El Concello guarda un total mutismo sobre este proyecto, pero reconoce que esta empresa es muy solvente y sólida", sentenciaba ayer el edil de Termalismo José Ángel Vázquez Barquero, presentó un anteproyecto que prevé un gran despliegue dotacional y terapéutico especializado.
La ubicación será en el llamado Campo de Santiago, en la ribera derecha del río Miño, pero en una cota superior al manantial de O Tinteiro, lo que a diferencia de las termas públicas de Ourense, contaría con los permisos de la Confederación Hidrográfica Miño-Sil, pues se encuentra en una zona no inundable, algo que no respetan el resto de áreas termales públicas.
Uno de los buques insignia de este anteproyecto que conoce desde hace tiempo el Concello, es una gran sala de convenciones y banquetes con capacidad para 2.000 personas, según fuentes de la propia Fundación San Rosendo, lo que da idea de las aspiraciones que tiene este proyecto de convertirse en el primer hotel balneario de la ciudad, y por tanto en enclave tanto para el reposo y los tratamientos especializados, como para los grandes encuentros y congresos.
El propio expresidente de Fundación San Rosendo, el sacerdote Benigno Moure, insistió durante años durante sus comparecencias públicas sobre la necesidad de que la ciudad de Ourense contara con un hotel balneario como motor imprescindible para ganarse ese marchamo de ciudad termal a la que aspira.
La zona fue recalificada en el antiguo plan para uso terciario, hotelero y termal, lo que permitiría por lo tanto construir un hotel en la zona y luego tras la caída del PXOM de 2003, se incluyó este ámbito ribereño en la ordenación provisional, para que no quedara paralizado. "No obstante el proyecto de reparcelación que tenía el Concello, no pudimos aprobarlo en su momento tras recibir un informe de la Confederación Hidrográfica que considera parte de ese espacio incunabel, no así el previsto para el hotel, y en estos momentos estamos rehaciendo el estudio de detalle".
El Concello desarrollará en esta gran área ribereña, en la que se prevé el hotel balneario promovido por la fundación, una gran zona verde anexiona parte del espacio de las derribadas naves de la azucarera Anuska y que estará colindante al Campo de la Feria. Toda una lista de atractivos, para el futuro visitante si sale adelante este proyecto termal.