Real Estate Press, S.L.
miércoles, 18 de Octubre de 2017, 7:19
  20060124SRE  
Portada Editorial Buscar Noticias Mercados Y además Who is Who Ferias

NOTICIAS

Actualidad

HISTÓRICO NOTICIAS

WHO IS WHO

FERIAS

LA APLICACIÓN DE LA LIBERTAD DE HORARIOS COMERCIALES EN LA COMUNIDAD VALENCIANA GENERA DESIGUALDADES ENTRE SUS CENTROS COMERCIALES 27/10/2014

Desde hace un año y 10 meses los centros de la ciudad de Valencia, prácticamente sin  excepciones, pueden abrir los domingos y días festivos. Los de fuera de la ciudad no, lo que supone una diferencia de más de 50 jornadas de apertura al año a favor de los de la ciudad, que no deja de ser un favor enorme.



En 2012, el Gobierno estableció que las grandes ciudades debían designar zonas de gran afluencia turística en las que reinaría la libertad de horarios. A principio del año pasado Valencia estrenó las suyas, interpretando generosamente la definición de turístico. Las grandes superficies aplaudieron la medida. El resto del sector lo rechazó argumentando, como señala una fuente del sector de los supermercados, que el Ayuntamiento había elegido “todas las zonas en las que había un centro comercial”. La Generalitat aceptó la petición de la alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, y ahora está elaborando “criterios” que fijen qué debe entenderse por zona de afluencia turística.

La idea del Consell, según todos los actores del sector, ha cambiado en los últimos meses. En septiembre del año pasado el presidente de la Generalitat, Alberto Fabra, anunciaba que iba a “permitir la libertad de horarios comerciales en todo el territorio”, de modo que cada municipio podría decidir dónde dejar abrir en domingos y festivos. El anuncio soliviantó al pequeño comercio. Sus organizaciones, como Cecoval y Covaco, sostuvieron que la medida provocaría un efecto dominó, de modo que si un Ayuntamiento daba libertad, el alcalde del pueblo de al lado se vería presionado por sus grandes superficies para hacer lo mismo con el argumento de que peligraban sus puestos de trabajo.

El frenazo en la liberalización ha impedido a los centros comerciales de los municipios cercanos a Valencia seguir el camino de los de la ciudad.

Los centros comerciales de los municipios limítrofes a la ciudad de Valencia han iniciado un proceso de erosión.

El consejero de Economía, Máximo Buch, explicó hace unos días la negativa  a la petición de Ikea para poder abrir los domingos en Almussafes con el argumento de que iba por allí y no veía “muchos turistas”, lo que no deja de ser una percepción subjetiva.

Los responsables de los centros comerciales de dentro y fuera del municipio de Valencia, situados a escasa distancia, no aciertan a entender cómo se aprecia donde se para la afluencia turística.

   Enviar a un amigo           Versión imprimible
QUIENES SOMOS |  SUSCRÍBASE |  CONTACTE